Chale!!!... estoy tan desepcionado .... jajajajaja (ajeno a BR) por que todo lo que consumimos... al menos aqui en mèxico hace daño... para empezar todo lo que sea de dieta hace daño, ...aqui el reporte....(el reporte lo saque de un podcast de olallo rubio ....7 primera temporada)
"El acido aspartico puede cambiar el ADN (El 40 % de su molécula ) crea hoyos en el cerebro de animales de laboratorio, esta clasificado como un aminoácido neuroexitatorio, el aspartame puede sabotear los intentos para bajar de peso, muchos reportan un aumento de peso paradigico, mientras se consume los productos endulzados por aspartame, un estudio de una universidad del reino unido, descubrió aumento de peso en hombres consumidores de aspartame, se dice que los análisis de laboratorio el aspartame a causado 4 tipos de tumores y muertes: tumores cerebrales, tumores de pecho, tumores pancreáticos, tumores uterinos."Eso es una de tooodas las porquerias que comemos!!!! que mierda!!!!!!!!!!!
y aqui otra "cosita" mas....
que no te dé weba.... leelo todo...por tu bien
Grasas Trans !!!...
productos envasados de consumo habitual ocultan una sustancia
peligrosa que ya fue prohibida en algunos lugares del Primer Mundo:
la grasa vegetal hidrogenada o trans. Según la escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, ésta es la causa de 30,000 o más muertes por enfermedades del corazón cada año. Otros investigadores sostienen que el cuerpo humano puede reaccionar con alergias, (infecciones, males autoinmunes, cáncer y hasta envejecimiento prematuro.
Incluso hace pocos meses, las autoridades sanitarias de Nueva York votaron por unanimidad el requerimiento de que los 20,000 restaurantes de la Gran Manzana detuvieran la cocción de sus alimentos con las llamadas grasas trans, esperando que el resto de las ciudades estadounidenses siguiera el ejemplo. La medida fue una de las decisiones más saludables en materia de nutrición tomadas en los últimos tiempos. ¿Por qué?
Terrorismo en mi cuerpoEl doctor Erwin Móller, nutriólogo y bioquímico, explica: “(las grasas trans) son como agitadores o terroristas que se cuelan en la población. La población, en este caso, es el organismo humano, los ‘escombros’ que quedan, las células. Y los ‘terroristas’, una sustancia química presente en miles de productos envasados que se ingieren todos los días: las grasas trans, llamadas “fantasmas” en el ámbito científico, porque van ocultas con diversos seudónimos: grasa o manteca vegetal hidrogenada, aceite vegetal hidrogenado o parcialmente hidrogenado, o simplemente grasa vegetal. Estas grasas también fueron prohibidas en Dinamarca, y en Estados Unidos y Canadá los productos que la contengan deben rotularse obligatoriamente. Galletitas, panes, pastelitos, tortillas de harina, margarinas, botanas, barras de cereal, chocolates, helados, quesos, frituras de comida rápida y muchos otros están hechos con este tipo de grasa.
“Lo que a principios del siglo xx fue una innovación ahora es una amenaza para la salud. Entonces la industria se benefició al hacer que una grasa líquida poliinsaturada
se transformara en una grasa monoinsaturada sólida a temperatura ambiente, sin embargo, no se sabía la forma exacta de su metabolismo en el cuerpo”, explica Julieta Ponce, directora de nutrición del Centro de Orientación Alimentaria (coA).
El problema es la hidrogenación de las grasas ya que en este proceso cambia la apariencia bioquímica y algunas dobles ligaduras se transforman en ligaduras saturadas. “Las grasas parcialmente hidrogenadas están hechas a partir de aceites vegetales insaturados. Se le van agregando hidrógenos a la molécula bajo condiciones químicas especiales hasta convertirlos en materia sólida y con una configuración bioquímica distinta rodeada de hidrógenos conocidos como grasas trans —indica la especialista—. Esta configuración las hace actuar perjudicando la salud cardiovascular”.
Por los consumidoresA partir de dictámenes de autoridades científicas, a finales de 2003 los organismos de control estadounidenses y canadienses demostraron que su consumo incrementa el riesgo de enfermedades cardiacas, y obligaron a los fabricantes a precisar la cantidad
incluida en el etiquetado de cada producto, para que el consumidor tome sus decisiones. Esta medida, sin embargo, no conformó a entidades de defensa de los consumidores, que exigen la prohibición total de los productos que incluyan este componente.
La organización más radical, Ban Trans Fat (Prohíban las grasas trans), logró que muchos fabricantes la dejaran de producir. El mandato de informar sobre las grasas trans constituye “la innovación más significativa desde 1993”, según la Administración de Alimentos y Medicamentos que informó que luego de tres años de su plena vigencia, el rotulado obligatorio “prevendría desde 600 hasta 1,200 casos de enfermedad cardiovascular y entre 250 y 500 muertes por año”.
Consultados por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (Mo) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), expertos señalaron la necesidad de disminuir el consumo de grasas vegetales hidrogenadas o trans como una de las medidas para evitar enfermedades cardiovasculares, de los mayores problemas de salud en los próximos años.
En México no hay normas de rotulado nutricional como las que, en otros países, obligan al fabricante a informar al consumidor, para que éste evalúe su dieta y exija productos sanos. “En sólo 10 años, las grasas vegetales hidrogenadas pasaron de ser una opción saludable a ser consideradas una bomba”, afirma un informe del Consejo Latinoamericano de Información Alimentaria (cHA), organismo independiente con sede en México, que recomienda, “dado el atraso en la legislación”, que los productos que contengan esta sustancia “se consuman con moderación”.
El conflicto es que los alimentos que la incluyen no precisan cuántos gramos de ella contienen (la cantidad de grasas trans va sumada al porcentaje de grasa saturada en los recuadritos de información nutricional). Pero más allá de que el envase observe o no la presencia de trans, un panel de expertos de la Academia Nacional de Ciencias estadounidense concluyó que el único nivel seguro de ingesta, es cero.
Un mecanismo bombaDesde que se extendió la conciencia de que el consumo excesivo de grasas saturadas
—presentes en carnes rojas, lácteos y otros alimentos— incrementa el colesterol “malo” en la sangre, y, por ende, el riesgo de ataques cardiacos y cerebrales, muchos productos que se hacían con grasa vacuna empezaron a elaborarse con aceites vegetales. Pero, para que se conservaran más tiempo en supermercados. y por razones de costo y mercadeo, los fabricantes apelaron a la técnica de agregarles hidrógeno para hacerlos más estables y consistentes: así son los aceites hidrogenados o parcialmente hidrogenados.
Este método provoca en los aceites vegetales un cambio químico que da lugar a los ácidos grasos o grasas trans. “La hidrogenación tiene profundas repercusiones sobre la salud —explica Móller en su libro Grasas mágicas—. Una tiene que ver con la propiedad de las grasas para formar parte estructural de la membrana celular. Las grasas trans se intercalan entre las grasas de la estructura de cada membrana, debilitándola. Cada grasa trans sería como un fragmento de tabique, o de barro, o una piedra. Una pared con todos esos materiales extraños estará debilitada y no cumplirá su función. Igual ocurre con las membranas celulares, haciéndonos más propensos a alergias, infecciones, males autoinmunes, cáncer y
grasas trans diminuyen la flexibilidad de las células y reducen la capacidad de los glóbulos rojos para oxigenar los tejidos. Móller asegura que estas sustancias dificultan la circulación y la función cardiaca y aumentan el riesgo de infarto. En un estudio complementario de la Universidad de Harvard con más de 80,000 enfermeras, se halló que quienes consumían más grasas trans mostraron un riesgo 32% mayor de padecer males del corazón y hasta 67% más de probabilidades de sufrir un paro cardiaco, en comparación con quienes las ingerían en cantidades mínimas. La hidrogenación, además, inactiva moléculas que sirven para fabricar derivados de los ácidos grasos esenciales (eicosanoides), que son necesarios para un balance vital adecuado. En 1997, un artículo publicado en la revista New Englaud Jaurnal of Medicine resumió diversas investigaciones: tomando una población y cotejando las cantidades de ácidos grasos
trans en las dietas, el 20%,b que más los ingería un riesgo adicional de 27 a 39% contraer enfermedades cardiovasculares.
El estudio pionero fue realizado en la Universidad de Illinois en Urbana, que e 1974 afirmó que las grasas trans present en las margarinas comerciales representa un riesgo mayor para la salud que la mantequilla, la manteca de cerdo, las grasas las carnes e, incluso, que la yema de huc Lo cierto es que frente a las evidencias, 1 fabricantes de alimentos deberían dejar utilizar la hidrogenación. “En México a no existe una ley vigente que regule el recomendación de uso en la dieta para mexicanos”, concluye Julieta Ponce.
Fuente : QUO
asi es que ya saben bloglectores...... nada de COCA ligth ni COCA ZERO, ni cliclets, es difil ... pero si quieres evitarte cosas malas... no lo hagas